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Hemeroteca :: 02/03/2007
Pilar García (C. Villalba)
Le doy las gracias, Señor Zapatero, a usted y a todo su Gobierno y también a los Gobiernos que le han precedido por las pensiones que todavía tienen algunas personas y particularmente por la subida que han realizado a la pensión de viudedad de mi madre para el año 2007. Ella no puede hacerlo porque se ha quedado sin palabras de la emoción, pero lo hago yo en su nombre.
La pensión para este año se le ha quedado en 266,77 euros al mes, después de aplicarle la subida mensual, que ha sido de 5,13.
Ella, muy previsora, ya ha hecho sus cuentas, ¡5,13 euros!... Como la barra de pan ha subido 0,05 euros, gastará al mes 1,50 euros más en pan. ¡Madre mía, qué subida! todavía le quedan 3,63 euros para darse un capricho.
Quiero aclarar que la pensión de viudedad de mi madre no es una pensión no contributiva, sino el resultado de haber cotizado mi padre como autónomo 35 años a la Seguridad Social y anteriormente unos 10 años como trabajador por cuenta ajena.
José Meira, Presidente de la Asociación de Afectados por Errores y Abusos Judiciales (Guadalajara)
El artículo sobre la “Concentración en apoyo de Leticia Moracho” llamó especialmente mi atención. Somos muchísimos los “españoles” que estamos, incluso en peores condiciones que Leticia.
Al que suscribe, además de cobrarle pensiones alimenticias por duplicado (pagándolas por transferencia bancaria y además descontándoselas de su nómina), y estar indefenso ante la presunta corrupción judicial, lleva desde el año 2000, sin saber absolutamente nada de sus hijos… que no están ni en Israel, ni en Irak, ni en Canada… ¡están en La Coruña! Para mas INRI, por cumplir su obligación como ciudadano y denunciar éstos y otros hechos presuntamente delictivos, al que suscribe le imputan por “injurias”, dándose el caso “paradójico” de que uno de los jueces denunciados fue el que instruyó todo el procedimiento de imputación, o sea, que contrariamente a lo que indican las Leyes ha actuado como juez y parte.
Es de agradecer que alguna prensa sea sensible a los problemas de los ciudadanos y tenga el valor de denunciar la poca o nula sensibilidad de las autoridades… mucho menos las judiciales, en casos que no solo atañen a personas mayores, sino a posibles efectos irreversibles en hijos menores de edad que se quedan “huérfanos” con sus padres y madres vivos. ¿Les importa a las autoridades algo más que los votos?
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