Editorial
Última actualización 20/10/2006@00:00:00 GMT+1
Esta semana se han realizado sendas visitas a las dos obras más emblemáticas que se están realizando en la actualidad en Collado Villalba: la remodelación del polígono P-29 y la reforma del eje Honorio Lozano-Batalla de Bailén. En el primer caso, el fin de los trabajos, después de tres años, está ya muy cerca. Cuando concluyan las obras se habrán invertido, en la que es la zona comercial e industrial más importante de la Sierra de Guadarrama, unos nueve millones y medio de euros. Una inversión que ha servido para darle un nuevo aspecto a un enclave aquejado de años de abandono. En el caso de las obras de Honorio Lozano y Batalla de Bailén, también hay razones para el optimismo. Seis meses después de que comenzaran las obras los plazos se están cumplendo y, para mayo del año que viene, el centro de la localidad ofrecerá una nueva cara más acorde con las necesidades de una ciudad que tiene ya más de 60.000 habitantes.
Siempre que se emprenden obras de infraestructura es inevitable que se produzcan trastornos. Así lo han entendido, por ejemplo, los comerciantes de ambos enclaves, que desde el principio han colaborado con las autoridades municipales para llevar a cabo dos proyectos tan importantes como complejos. En el caso del P-29, a los comerciantes afectados se les plantea ahora un reto tan o más importante que llevar a buen término las obras: encontrar un modelo de gestión que sirva para que, en el futuro, no se malogre todo lo conseguido y se siga dinamizando este gran centro comercial abierto que constituye uno de los principales focos de creación de empleo de la Sierra en cuya remodelación, además, los comerciantes han realizado un importante desembolso económico.
En cuanto a Honorio Lozano y Batalla de Bailén, los comerciantes se encuentran ahora mismo sometidos al “marasmo” de las obras, pero parecen también haber sido los primeros en comprender, antes que algunos dirigentes políticos incluso, que los trabajos también redundarán en su beneficio, porque recuperar estos dos espacios urbanos sobre todo para los peatones, por fuerza, tiene que servir también recuperarlos para el comercio del centro de la localidad.
Mientras tanto, y hasta que llegue el mes de mayo de 2007, habrá que esperar y tener paciencia. Por el momento ver la forma en la que han ido evolucionando los trabajos hasta ahora da razones de sobra para tener confianza en las empresas que están ejecutando unas obras que no resultan sencillas. Además, a partir de ahora el progreso de los trabajos en Batalla de Bailén, una vez realizada la parte más engorrosa, la excavación, va a ser mucho más evidente y permitirá a los vecinos ir haciéndose una idea de cómo resultará el conjunto.